La intuición

Voy a intentar explicar por qué la intuición puede sernos más que útil para manejarnos en nuestra vida cotidiana. Yo diría que todos hemos experimentado en muchas ocasiones esa sensación que nos decía que teníamos que actuar de una manera determinada en una situación, sin ser capaces de explicar o entender de dónde viene esa convicción o sensación.

Quizás os ha pasado eso de acordarse de una persona, correr a llamarla y encontrarte que justo te llama a ti en ese momento. O a veces es como una especie de premonición de que algo malo va a pasar en un lugar y decides no ir para descubrir poco después que  evitaste algún tipo de problema o situación desagradable o incluso peligrosa.

Y aunque sospechamos que muchas de estas situaciones se deben sólo al azar y la casualidad, estas sensaciones son ejemplos de lo que solemos llamar intuición, sexto sentido o premoniciones. A pesar de que es fácil calificar estos ejemplos de tonterías mágicas o místicas, lo cierto es que hay explicaciones científicas en relación al fenómeno de la intuición.

La intuición puede ser una especie de reacción interior que notemos en diferentes situaciones, para otros es más una imagen visual que les aparece, y hay personas que notan alguna sensación fisiológica muy localizada. En ningún caso esta sensación se puede planificar, surge de forma automática, así que es un proceso fuera de nuestro control consciente.

Según algunas teorías psicológicas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y por lo tanto no puede explicarse o, incluso, verbalizarse. El individuo puede relacionar ese conocimiento o información con experiencias previas, pero por lo general es incapaz de explicar por qué llega a una determinada conclusión o decisión. Las intuiciones suelen presentarse más frecuentemente como reacciones emotivas repentinas a determinados sucesos, percepciones o sensaciones que como pensamientos abstractos elaborados y muy relacionados con las creencias e ideologías.

La intuición es un fenómeno muy poco estudiado todavía. Las investigaciones se han centrado mucho en ver qué función tiene en nuestras relaciones personales, también en relación a la supervivencia y cómo nos ayuda a tomar decisiones de una manera inmediata, y en general, el enfoque que se aborda es ver de qué manera nos ayuda tomar decisiones rápidas y cómo actúa como una especie de guía inconsciente.

En cuanto a las relaciones personales, se ha estudiado en qué sentido la intuición nos da información inmediata acerca de una persona que acabamos de conocer. Sobre todo en el sentido de si debemos fiarnos o no de esa persona. Cuando nos enfrentamos a una situación nueva en la que hay poca información, la intuición juega un papel importante, es una guía donde no hay guía, no hay experiencia previa, ni hay una idea acerca de lo que esperamos en esa situación. Y parece que juega un papel especialmente importante en las relaciones de pareja. A veces se trata información enfrentada: al conocer a una persona puede ser que tengamos la intuición de que no va a ser buena idea comenzar una relación, que no se va a encajar; y por supuesto también puede pasar en el sentido contrario, que nuestra parte más racional nos diga que una persona puede ser perjudicial para nosotros como pareja, y sin embargo la intuición nos empuje a probar con la sensación de que tal vez merezca la pena asumir el riesgo.

Aunque no esté nada clara la relación exacta ente impulsividad e intuición, en general podemos entender que personas que toman más decisiones impulsivas, utilizan más la intuición como guía.

Modelo de intuición madura e inmadura

Amy Baylor es una autora muy conocida, es directora de La Fundación Nacional de Ciencia en Estados Unidos, que publicó un artículo en 2001 que ha sido citado con frecuencia en los últimos años. Lo más interesante es que plantea una diferencia entre dos tipos de intuición, una madura y otra inmadura. En relación a la intuición inmadura, que es la que se encuentra con más frecuencia, afirma que aparece cuando una persona se enfrenta a una tarea en la que no tiene conocimientos previos, donde no hay apenas interferencias por tanto de la experiencia o de aprendizajes anteriores. En este caso la intuición juega un papel importante como guía frente a una situación de incertidumbre. En el caso de la intuición madura, que es mucho más infrecuente, aparece en personas que son expertas en alguna tarea en concreto sobre la que tienen bastante control y conocimiento. Aquí la intuición ayuda a pararse en alguna cuestión para ahondar e investigar un poco más pero para actuar de forma impulsiva.

Herramienta para decisiones rápidas y como guía inconsciente

En definitiva, la intuición puede ser útil en situaciones en las que no tengamos posibilidad de analizar con calma porque requieran una decisión rápida, entendido como un proceso automático que nos ayuda a tomar decisiones.

Y también como variable que influye en una toma de decisiones en las que hay algún conocimiento o experiencia a la que no accedemos de forma clara, ni podemos verbalizar o explicar, pero añade un valor importante a considerar en el global, sumando la experiencia previa, nuestras creencias y el análisis racional que hagamos.

- NOTAS -

Amy Baylor y su trabajo acerca de la intuiciónExperimentos de Lufityanto y su equipo acerca de la información emocional inconsciente.